¿Es David Ortiz el jugador más importante en la historia de los Medias Rojas?

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SANTO DOMINGO (R.Dominicana)-Artículo publicado el 19 de agosto del 2014

David Ortiz lidera las Grandes Ligas en carreras remolcadas con 91. ¿Qué analista de béisbol se hubiese atrevido a pronosticar a principios de temporada que el veterano bateador designado encabezaría las impulsadas cuando restan menos de dos meses de juego?

 Recientemente arribó a los 400 cuadrangulares con los Medias Rojas de Boston, uniéndose a los míticos Ted Williams y Carl Yaztrzemski como los únicos en la historia del equipo en llegar a esa cantidad de cuadrangulares.

 La comparación de estos dos miembros del Salón de la Fama de Cooperstown con el dominicano es inevitable. Williams y Yaztrzemski fueron jugadores más completos que Ortiz,  de eso no hay ninguna duda, pero¿cuál de los tres ha sido el más importante en la historia del equipo?

 Veamos: Los Medias Rojas  tienen 120 años de historia. Tan intrascendente fue aquella primera etapa  de siete años en la ciudad de Toledo en el estado de Ohio que muy poco se sabe de su béisbol en la antigua Liga Occidental.

Desde su mudanza hacia la ciudad de Boston en 1900 hasta los actuales momentos, por la franquicia han pasado 30 jugadores que han llegado al Salón de la Fama de Cooperstown.

 Leyendas como  Cy Young y Babe Ruth fueron protagonistas durante los primeros años del siglo pasado en donde los Medias Rojas conquistaron  cinco Series Mundiales entre 1903 y 1918.

 Tras la venta de Ruth a los Yankees de Nueva York en 1919, llegó un largo período de 86 años de infortunios y desdichas (algunos hablan hasta de maldición) en donde el que había sido el mejor equipo de las Grandes Ligas en las dos primeras décadas del pasado siglo, no conquistó un clásico de otoño.

 Durante ese largo período, Boston fue el hogar de muchos  jugadores que han sido considerados entre los mejores de sus respectivas épocas: Jimmie Foxx, Ted Williams, Carl Yastrzemzky, Carlton Fisk, Luis Aparicio, Tom Seaver, Wade Boggs, Jim Rice, Roger Clemens, entre otros. Todos instalados en el Salón de la Fama. Pero todos esos grandes jugadores tienen algo en común: jamás condujeron a los Medias Rojas a ganar una Serie Mundial. David Ortiz suma tres en los 11 años que lleva como miembro del equipo.

 Ser el más importante no significa haber sido el mejor jugador. Algunos de esos aportaron números superiores a los Ortiz. Williams es considerado por muchos como el mejor bateador de todos los tiempos. Yastrzemky conquistó la triple corona en el 1967.  Ambos fueron mejores jugadores que Ortiz,  un primera base que tuvo que adaptarse al rol de bateador designado cuando arribó en el 2003 a Boston, pero le dio a los Medias Rojas  lo que ni Williams ni Yastrzemky jamás pudieron darle al equipo:  un anillo de campeón.

 La  fatídica historia de los Medias Rojas comenzó a desaparecer con la llegada del dominicano. Una franquicia vapuleada por la historia y percibida por los escritores como racista (fue el último equipo en tener un jugador negro en 1959) dio un brusco giro cuando  Ortiz llegó al equipo con su derroche de optimismo y su eterna sonrisa. Boston,  para ese tiempo tenía a Pedro Martínez y Manny Ramírez como sus dos referentes.

 El 2004 fue el  final de la sequía de 86 años sin ganar, tan solo una temporada después de Ortiz llegar al equipo. Fue seleccionado como el Jugador Más Valioso de aquella memorable Serie de Campeonato de la Americana en la cual los Medias Rojas lograron el que para muchos ha sido el rebase más espectacular de la historia de este deporte al ganarle a los Yankees de Nueva York tras ir perdiendo la serie 3-0.

 Durante los 14 partidos de la postemporada, Ortiz logró un promedio de 400, conectando 5 cuadrangulares y remolcando 19 carreras.

 En la postemporada del 2007, Ortiz no fue determinante para los Medias Rojas. Tan solo conectó para 186 en 11 juegos. Ese honor le tocó a Mike Lowell quien fue nombrado el MVP de la Serie Mundial ante los Gigantes de San Francisco.

Sus mejores números en un clásico de otoño los puso ante los Cardenales en el 2013. El  tuvo un promedio de .688, producto de 11 imparables en 16 turnos, con dos jonrones y seis impulsadas, para conducir a su equipo a su octava Serie Mundial en sus 120 años de historia.

Queda demostrado: El dominicano quizás no ha sido el mejor jugador de los Medias Rojas, pero sí el más importante de la historia de la franquicia, eclipsando a los Williams, Yastrzemky y demás superestrellas miembros de Cooperstown. Claro, por un factor que resulta ineludible: Tres Series Mundiales.

 

Fuente 7 Días